Al encuentro de Henry…

2
95

Para muy pocas citas he tenido que esperar como para ésta; pero, en realidad, muy pocas me han generado tan grande interés.

Al principio no tenía claro si me iba a reunir con él. Me habían dicho que quizá sería con un tal Isaac, luego con Sebastián. Todo era algo confuso, hasta que hace un par de meses me confirmaron que definitivamente sería con Henry, y la fecha me fue precisada.

A pesar de que mi experiencia en el tema de las relaciones públicas es muy amplia, debo confesar que me siento un poco ansioso por la reunión. No conozco a Henry, no sé si su aceptación hacia mi persona va a ser manifiesta o tendré que ir ganándome su confianza paulatinamente; pero tengo confianza en que acabaremos siendo muy buenos amigos.

Mientras te escribo esto, querido lector, voy a la mitad del vuelo que me lleva a la ciudad en donde nos reuniremos. Como suelo hacerlo cuando se trata de una cita importante, voy con la debida anticipación para evitar cualquier incidente que me pudiera complicar el estar a tiempo.

Yo veo el tema de las relaciones humanas como el arte de tejer una red. Una persona te contacta con otra, ésta con alguien más, y así vas conociendo y fortaleciendo tu grupo de amigos. El caso particular de Henry, no es la excepción. Puedo presumir que soy cercano a sus más cercanos. Con algunos de ellos, desde hace ya muchos años. Con otros, mi relación es más reciente, pero muy estrecha, lo que me lleva a suponer que se va a generar una buena química entre ambos.

Yo voy con toda la actitud de caerle bien, aunque espero lograr mucho más que eso. Aspiro a ser uno de sus amigos más cercanos, y que vea en mí a alguien con quien podrá contar incondicionalmente. Sé que eso no se logra en el primer encuentro, pero estoy dispuesto a mantener una comunicación permanente y, poco a poco, ir generando esa confianza. La distancia no será un impedimento. Así como ahora yo voy a su encuentro, espero que pronto él me visite en Guadalajara, y tener la oportunidad de mostrarle las bondades de nuestra ciudad. Y será un gusto, por no decir que una enorme alegría, llevarlo a conocer los parques y espacios más divertidos de la ciudad.

Por experiencia sé muy bien que las relaciones entre personas se fortalecen en la convivencia, con las charlas cotidianas sobre temas de interés mutuo. Y en eso soy bastante bueno. Me queda claro que a la mayoría de los hombres nos interesan los autos y el futbol, y de eso sé un poco. No aspiro a que sea fan del Barcelona, pero trataré de irlo enterando de su particular estilo de juego y de mi admiración por algunos de sus más destacados integrantes. Cuando llegue el momento oportuno, lo invitaré a ver grabaciones de sus mejores actuaciones; como aquel encuentro en que terminó propinándole una humillante goleada a su archirrival, el Real Madrid. También lo podría invitar al Omnilife, a presenciar un encuentro de las chivas, equipo mexicano de mi preferencia; aunque deberé de ser honesto con él y aclararle que son muy muy contadas las ocasiones en que gana, no sea que se aficione y luego ande sufriendo. Y los autos son otro de mis temas favoritos… más los que a él le llamen la atención, de manera que tendremos temas de conversación.

Otra de mis estrategias para consolidar mi relación con Henry es la comida. No creo que se resista a probar algunos de los platillos de la deliciosa gastronomía mexicana. Si bien me queda claro que, dado su país de origen, es probable que guste de las hamburguesas y los hot dogs, en cuanto pruebe los tacos y los tamales mexicanos quedará enganchado y querrá volver con frecuencia.

En la medida en que esto te platico, crece mi emoción por conocerlo. La cita es el próximo sábado, fecha en que está programado el nacimiento de Henry, mi segundo nieto. Con Sophia, su hermanita mayor, llevo una relación de cariño inconmensurable, y de ello te he platicado algo, lector querido. Estoy enterado de que, por ahora, ella no está del todo convencida de las bondades de compartir el corazón de sus papás. Más tarde, en cuanto la vea, tendré una charla con ella y le comentaré de la maravillosa experiencia que es tener un hermano. En él tendrá un compañero de juegos cotidiano y el mejor amigo y confidente. Claro, tendrá que compartir algunas cosas, como el triciclo rojo que está en casa de los abuelos… ya veré cómo le hago para convencerla.

Henry será mi segundo nieto, y, por mi experiencia como abuelo, sé que acabaremos siendo muy buenos amigos y compañeros; aunque me temo que, así como me pasa con Sophia, en esta relación voy en desventaja… llevo todas las de perder.

Compartir

2 Comentarios

  1. guauu me encanta como escribes German y estare al pendiente de la continuacion de este encuentro con Henry, en verdad es algo fuera de serie un Nieto como tu lo ves con Sophy es algo unico en este mundo y tener dos es mejor aun, todo mi gran cariño para ti y toda la familia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here